El recipiente perfecto
Ultimamente el mundo tiene más claridad. No me digan que no lo han notado? No es digamos, una cuestión de vista, sino una cuestión de luz. Luminosa, iluminaria, lumino, destello, iluminada. Saco las gafas de sol brillantes del bolsillo de atrás de los vaqueros, y el asfalto se va incendiando con la luz del mediodía debajo de mis deportivas. El azul sobre mi cabeza se dedica a soñar pájaros. Llevo una banda sonora incorporada, "Enjoy the ride" me susurra Marlango, y he recordado esta entrada, una de las que inaguraban los confines lejanos de esa Itaca. Y plaf, de golpe, una respuesta. Ergo, a veces de tanto preguntar se encuentra el laberinto. No sean tramposos, les brindo la respuesta, Perogrullo mediante, al fondo, a la derecha... "Dónde me meto yo, en qué mundo. Dónde me meto con mis escalofríos de O Fortuna, y de Pucinni, de Bizet y Wagner; mis casi vuelos en el timbre de Callas.Donde me meto yo con mi cohorte de Andromacas, Hecubas y Odiseos. Como hago callar a tan...