Invictos
Bailemos , susurraste, pero olvidando la cadencia del andante, desenfundamos armas y comenzamos una batalla silenciosa y grácil. Medimos pasos e invasiones, averiguamos la trayectoria exacta de los dardos, y afilando la crueldad de la retórica arrasamos lo que estaba a nuestro alcance. Recibimos puñales que no fueron mortales, la sangre arrogante no pidió permisos y al fin quedamosfrente a frente. Agotados, sin armas, malheridos. Por supuesto nos sorprendió una luz, y eran mis manos más convincentes que cualquier gramática, arañas con peso pájaros de cinco alas surcos de roja tierra roja, dispuestos a saquear los imperios de una piel entregada ya sin resistencias. Sin avisos nos vimos lanzados al abismo, sin mapas ni estrategias, envueltos en la sombra. Atrapados al fin por la voracidad inaplazable del deseo.

Comentarios
¿Has leido Civil War y lo que han liado con Spierman?
Besos.