intimidades...

¿Donde acaba la confianza? Tal vez donde empieza la intimidad...
Cuando la sed de conocer (te) de quien tienes al lado se vuelve depredadora, carnívora y canival, y entonces uno se pone nervioso y enrojece, borra el historial de internet, esconde cartas y papeles bajo llave, pone códigos y cadenas a lo que dijo, quizá incluso a lo que sintió.
Y entonces la intimidad se vuelve un reducto matérico, visceral, donde esconder los intestinos y el hedor privado.
Porque lo que se confía, lo que se muestra al resto es aquello con brillo suficiente para pasar la censura de las balanzas interiores.
Es difícil tener confianza para mostrar las miserias propias.

Comentarios

Unknown dijo…
....uffff.... es que para mí la palabra confianza está en el primer puesto de la lista.... si la pierdo con respecto a alguien, esa persona pierde un interés muy especial que podría sentir por ella, y generalmente, acabo alejándome, casi huyendo de ese instinto depredador del que hablas.... :(
ybris dijo…
Muy cierto.
La intimidad sin secretos nos desarma tanto que nos hiere hasta la intolerable debilidad.
Somos nosotros los que nos damos sin que nos arrebaten.
¿Qué, si no, nos quedaría para compartir?
Que hay miserias propias que son nuestra propia gloria y nuestra propia condena.
Ninguna confianza debería tocarlas.

Besos.
Bereni-C dijo…
Es difícil pero no imposible. De todos modos ¿quién ha dicho que debamos contarlo todo siempre? ¿por eso queremos más a alguien? Desafortunadamente esos que dices depredadores, carnívoros y caníbales no lo entienden.

Oye qué texto más bonito :-)
Anónimo dijo…
Confianza-en-uno-mismo-es-lo-que-suele-faltar-cuando-se-va-de-cara.Y-no-es-de-extrañar,ya-que-probablemente-se-trate-del-regalo-más-preciado.

Otra-cosa-es-la-intimidad,que-sin-duda,siempre-acaba-conociendo-un-límite.

Bes-sos.
Anónimo dijo…
plas plas plas
Seilgard dijo…
Asumir nuestra propia naturaleza es la mejor de las confianzas.Equivocarse forma parte de nuestra ignorancia y sabiduria, ser coherente es lo mas importante.
Besos.

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