Literatura, mutantes y sombreros blancos
Me decía hace poco, mi amigo y maestro, el poeta J.H, que la literatura necesitaba más sombreros blancos. Él suele hablar así, porque vive cerca del mar y una marea de metáforas va siempre lamiéndole las sandalias claras. A mi me desconcierta, pero siempre se apiada de mi ceño interrogativo y se aclara, entre giros y vueltas, que tal vez no sean efectivamente esclarecedores, pero que son sin duda evocativos . Los sombreros blancos son los que se pone uno sobre la cabeza para que venga cualquier mariposa y escribirla. Y empieza a nombrarme sombreros blancos, Cortazar llevaría corona, o casi una casa entera, un palacio blanco sobre la coronilla, la mejor antena. Me dice que los librerías se están llenando de mutantes . Los mutantes tienen calendarios y horas de trabajo al día. Diseccionan las mariposas, las amasan y las extienden durante capítulos, tienen una estructura y una sintaxis impecable, y se llenan de orgullo y de best sellers . J. sonríe, me da con la punta del índice un g...